DIEGO VILLANUEVA

Diego Villanueva

Baterista

Siempre me consideré alguien tímido, como si hubiera nacido en la época equivocada. Muchas veces siento que pertenezco más a una adolescencia en los años 80 que a los 2000. Para algunos puedo parecer distante, pero en realidad soy alguien muy observador; y cuando entro en confianza, puedo terminar hablando de temas que quizá nadie imaginaría… o tal vez sí.
Muchas personas me han dicho que tengo la capacidad de escuchar de verdad, y con el tiempo entendí que probablemente sea cierto. Casi sin darme cuenta, siempre termino escuchando historias: de gente mayor, de amigos, alumnos o personas que simplemente necesitan ser escuchadas. Y honestamente, me gusta poder hacerlo. Me gusta ser ese espacio de apoyo donde alguien puede compartir lo que siente, porque creo que a veces una buena conversación puede cambiar el día —o incluso la vida— de una persona.
Por otro lado, la música llegó para quedarse. La batería me abrazó hace más de 15 años y, aunque vivir como músico tiene desafíos y sacrificios, nunca he dudado de que fue una de las mejores decisiones de mi vida. Cada ensayo, cada escenario y cada momento difícil me recuerdan por qué elegí este camino.
Quiero llegar a viejo y mirar atrás con la tranquilidad de saber que viví haciendo lo que realmente amaba, que perseguí mis sueños con convicción y que todo lo que logré nació de esa pasión. Porque, al final, no conozco otra forma de ver la vida que no sea a través de los ojos de la música… y sinceramente, no pienso cambiar eso.

Diego es una persona muy discreta y de pocas palabras. Pero cuando se sienta detrás de la batería, el que habla es él. Su tocada rítmica es tan potente que todos tenemos que seguirlo y el público más duro se pone a bailar. En la banda, Diego se convierte en el navegante: es quien marca el rumbo y guía a todos con su toque preciso (tiene un metrónomo metido en el cuerpo, pero no sabemos dónde todavía). Como sucede en cualquier grupo musical, la calidad de la banda depende en gran medida de su baterista… y Diego es simplemente excepcional. Con su forma de tocar, lleva al resto del grupo por caminos inesperados, invitándonos a explorar lugares sonoros que solo imaginábamos. Hoy domina una gran variedad de géneros: la fusión chicha japonesa, cumbia, salsa, vallenato, bachata, rock, batucada y recientemente ha incorporado el J-pop, las canciones de anime, el enka y el folclore peruano, brasileño como okinawense. De profesión músico, dedica su trabajo y toda su vida a esta pasión. Además, es un profesor de batería de primer nivel.



No conozco otra vida que no sea vista a través de los ojos de la música